¿Las vacaciones rompen parejas?

No es la primera vez que hablamos de parejas en el blog, pero en esta entrada nos gustaría hablar de un fenómeno que se produce con frecuencia durante o después de las vacaciones compartidas con la pareja. Se trata de la aparición de una crisis, ruptura, separación, durante, o pocos momentos después de regresar de las vacaciones. Ante esto aparece un interrogante: ¿Por qué parece tan habitual que después de los períodos vacacionales se produzcan estas separaciones? ¿Las vacaciones rompen parejas?

Sin tratar de ser exhaustivo ni pretender encontrar la respuesta última, pues en el interior de cada pareja suceden dinámicas particulares de esa pareja, sí que creemos que podemos plantear una serie de elementos para pensar el porqué de todo esto. En mi opinión, un factor importante es que durante el tiempo de las vacaciones, se suele compartir mucho más tiempo con la pareja, y eso es una prueba importante del estado de la relación. La intensidad de la relación aumenta, en el sentido que aumenta el tiempo compartido y eso puede hacer que surjan dificultades, o sobretodo, que se manifiesten aquellas que no aparecían pero estaban latentes y sumergidas en las rutinas y dinámicas de cada miembro de la pareja.

Las rutinas, la monotonía, el día a día, quedan borradas durante las vacaciones, en las cuales quedamos sin esa pantalla ante nuestra pareja, que tal vez en muchos momentos haya sido una oportuna cortina, que ha permitido ocultar determinadas situaciones o problemas que no nos sentíamos capaces de afrontar o preferíamos ignorar.

El período de vacaciones, debido a este mayor tiempo compartido, a este mayor roce, es además un termómetro para la intimidad, la sexualidad, y como decíamos es mucho más difícil poder ocultar las situaciones conflictivas, problemáticas… que surgen con mucha mayor claridad, dado que el escenario está despejado del trabajo y las rutinas diarias. Podemos decir de manera genérica que las vacaciones son un espejo del estado general de la relación de pareja.

parejas y vacacionesPienso que las vacaciones en sí no provocan nada, pero si que es cierto que amplifican, precipitan… aspectos de la pareja que ya estaban allí, pero que tal vez estaban más o menos ocultos, bloqueados, y ahora aparecen de una manera muy clara.

Efectivamente para poder entender el porqué de una crisis o una ruptura justo después de las vacaciones debemos rebobinar y ver cual era el estado general de la relación antes de esas vacaciones, eso nos dará pistas importantes para entender la crisis que pueda acontecer durante o después de las vacaciones.

De esta manera también se puede pensar que las vacaciones tienen este potencial de ser un chequeo del estado general de la pareja, y también podemos plantearnos en este sentido, cuantas de estas rupturas o crisis, no tienen lugar para que se puedan realizar los cambios necesarios para que esta relación continúe mejor de lo que estaba antes, o para arreglar aquello que no funcionaba. Las crisis no son algo malo, son un fenómeno inherente a las relaciones, que nos puede hablar también de la necesidad de cambios para que las cosas vayan mejor.

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