11 hombres detrás de un diván…

la psicología más presente en los clubes de fútbol
la psicología más presente en los clubes de fútbol

Para muchos culés el pasado miércoles fue un día intenso. Después de un año difícil para el FC Barcelona se hizo oficial la contratación de Luis Enrique como nuevo técnico para liderar este proyecto desde el banquillo. Pero cuál fue una de las novedades más destacables de la presentación del técnico y que guarda relación con la temática de este blog? Luis Enrique se trajo un psicólogo.

Esto causó cierta sorpresa y fue uno de los temas de las tertulias futboleras y motivo de conversación entre cafés con leche, retenciones de tráfico a media tarde y noches de un lado a otro de la cama hasta caer en brazos de Morfeo.

El entrenador asturiano no es el primero que trabaja con un psicólogo en un equipo profesional de fútbol. En el pasado hubo otros y también fueron tema de debate…incluso algunas veces motivo de chistes, lamentablemente. Como por ejemplo Benito Floro en su época como entrenador del Real Madrid, quién se trajo un psicólogo a trabajar con él y eso, junto a una temporada mala en resultados, provocó más bromas que elogios. Incluso algún entrenador como Gregorio Manzano, es un psicólogo en el banquillo.

Pero para qué sirven los psicólogos en los equipos profesionales de fútbol? Pues para muchas cosas, pero sobre todo para gestionar la presión, el estrés y la ansiedad que sufren todos los futbolistas y deportistas de élite. Unos saben lidiar con ello, otros claman ayuda desde el silencio.

Pero no todo han sido sombras. Conocemos casos que han salido a la luz. Se ha sabido de futbolistas que han sufrido cuadros de ansiedad que les han impedido en algún momento seguir adelante. Muchos recordaran el caso de Jesús Navas en el Sevilla con episodios de ansiedad fóbica que le impedían hacer concentraciones largas fuera de Sevilla. Seguramente esto le impidió con 20 años y un futuro muy prometedor, fichar por un gran club e ingresar en la Selección antes de lo que finalmente hizo. Ahora parece que todo ha quedado atrás y con la ayuda que tuvo del psicólogo en aquel entonces del Sevilla, Miguel Ángel Gómez, ahora ya triunfa en Inglaterra y en la Roja. Otro caso fue el de Bojan, exjugador del Barcelona, que por un cuadro ansioso, se quedó a las puertas de participar en el 2008 en la Eurocopa de Austria y Suiza. Pero no sólo pasa a los jóvenes. El bueno de Luis Aragonés, en el 1991 mientras dirigía al RCD Español, un psiquiatra le diagnosticó un cuadro de ansiedad fóbica como el de Navas.

Pero más allá de estos casos más “mediáticos”, qué hay de esos futbolistas con mucho potencial, grandes habilidades y óptimas capacidades que curiosamente al final se quedaron en el camino? Quizás fue por una mal equilibrio de lo que en psicología deportiva llaman el arousal?

En cualquier caso, la psicología en el deporte no es nueva, pero también es cierto que tiene más tradición en deportes individuales que en deportes colectivos y aún menos en el fútbol profesional y de élite. La aureola que rodea el deporte rey, no ayuda. Aún se entiende el fútbol como un deporte machista, lleno de testosterona y asociado a unos más que dudosos valores que lejos de ayudar, perjudican a los profesionales. Los futbolistas son ricos, guapos y buenos jugadores….os suenan estas palabras? Eso realmente ayuda a un futbolista o le convierte en víctima de las expectativas creadas? El futbolista es un gladiador al alcance de riquezas y miserias según cómo sople el viento. Llegan los 40 y los que antes eran héroes ahora ya no son recordados ni nombrados. Una juventud intensa, efímera y no vivida. Decisiones para el resto de su vida, cuando no se lleva ni un cuarto de ella vivida. Resultado de esta mezcla? Díganlo ustedes.

Luis Enrique es reconocido no solo por su carrera como futbolista, sino también por su afición a pruebas físicas que llevan al límite al ser humano. Hablamos de un maratoniano, un ironman, un ciclista, etc. Todo este estilo de vida de demostrarse a uno mismo que puede llegar donde se proponga y que define a cada prueba su nuevo umbral de resistencia, le ha llevado a rodearse de profesionales no sólo del cuerpo sino también de la mente. Luis Enrique ha visto y ha vivido la misma situación que tienen ahora sus jugadores y sabe de la importancia de tener el corazón caliente pero la mente fría.

Pero si hay un equipo que precisa de ayuda, es éste. Un grupo tocado últimamente por las desgracias. Chicos jóvenes, ricos, famosos, padres primerizos, con todo ganado, que no visualizan nuevas metas,  que han convivido con la enfermedad (Abidal) y la muerte (Tito Vilanova). Todo ello más que endiosarlos los convierte en cada día más mortales.

Afortunadamente, hay alguien que ha visto que más que piernas aquí falta cabeza.

Le deseamos desde aquí mucha suerte a Luis Enrique, al equipo y a Joaquín Valdés, su nuevo consejero. Le seguiremos de cerca desde nuestro blog.

 

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